domingo, 20 de marzo de 2016

DOMINGO DE RAMOS 2016

Procesión del Domingo de Ramos en la Capilla filial Santisimo Sacramento de la Parroquia Niña María... con Mons. Angel Caraballo...
El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la passión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Lucas.

En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria - anamnesis - de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.

viernes, 11 de marzo de 2016

martes, 8 de marzo de 2016



DIA DE LA MUJER




"Murieron con el delantal puesto sirviendo a Cristo en los más necesitados... Ojalá así nos encuentre Dios.

Mujeres: las hay fuertes, hasta dar su vida por la fe. Estos son los rostros de las Hermanas Misioneras de la Caridad que murieron asesinadas en Yemen: Hermana Anselm, Hermana Reginette, Hermana Judith, Hermana Marguerite. Cuatro nuevas mártires ejemplos de caridad." ¡Descansen en paz y gocen de la presencia de Dios!

sábado, 5 de marzo de 2016

LOS NIÑOS Y SU DIGNIDAD




[244] La doctrina social de la Iglesia indica constantemente la exigencia de respetar la dignidad de los niños. «En la familia, comunidad de personas, debe reservarse una atención especialísima al niño, desarrollando una profunda estima por su dignidad personal, así como un gran respeto y un generoso servicio a sus derechos. Esto vale respecto a todo niño, pero adquiere una urgencia singular cuando el niño es pequeño y necesita de todo, está enfermo, delicado o es minusválido».

Los derechos de los niños deben ser protegidos por los ordenamientos jurídicos. Es necesario, sobre todo, el reconocimiento público en todos los países del valor social de la infancia: «Ningún país del mundo, ningún sistema político, puede pensar en el propio futuro de modo diverso si no es a través de la imagen de estas nuevas generaciones, que tomarán de sus padres el múltiple patrimonio de los valores, de los deberes, de las aspiraciones de la Nación a la que pertenecen, junto con el de toda la familia humana».


miércoles, 2 de marzo de 2016

viernes, 26 de febrero de 2016

ETNIA BARI





Barí explicando a su comunidad cómo está compuesto su territorio ancestral.

Tomada de ASOCBARI.






Niños Barí preparados para un acto cultural.

Tomada de ASOCBARI.








La narración cosmogónica es reproducida mediante el canto. El canto es la forma de transmisión cultural predilecta por la comunidad y es considerado como una ceremonia que demuestra no solo las proezas del narrador, sino principalmente la admiración y respeto por la naturaleza. Los Barí les cantan a todos los elementos de la naturaleza. Entre estos cantos, el más importante es el El Canto “Chibara”, el cual Sabaseba enseñó a los primeros Barí para que pudiesen comunicar con los otros miembros del mundo natural, frente a esto se dice:




“Se le canta a la flecha, a los ríos, a las montañas, y a los animales esperando que ellos den respuesta a este canto; se le canta a la luna que era visitada a través de una cuerda por los Bari y que ilumina los senderos por donde cada hombre o mujer camina; se le canta al sol para pedirle que sane el cuerpo de las enfermedades” (Asocbari, Cultura).

Vale la pena notar que no todos los miembros de la comunidad tienen la oportunidad de cantar, solo los individuos que se preparan desde jóvenes, haciendo de esta actividad en un rito que sirve como elemento de distinción social. 







Un Sadouyi (abuelo y figura central de la vida religiosa Barí), se prepara para realizar el canto“Chibara”.





BibliografÍa

-Arias, Karen Johana 2014 Sociedad, pensamiento y conocimiento. Ocaña: Editorial de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia

-ASOCBARI 2015 Pueblo Indígena Barí. En linea http://www.asocbari.org








Cuentan los Sadouyi (los abuelos y líderes religiosos Barí), que al inicio de los tiempos no había nada en el universo, sólo existía el sagrado lugar de Sabaseba (Señor de los Vientos y la Grandeza), quién dio orden al mundo.

En este corto documento, se hace una recopilación de los principales ejes de la cosmogonía de la comunidad étnica Barí. Se presentan los mitos de creación del mundo de esta comunidad y se muestra como estos mitos no son inertes, sino que afectan la actividad diaria de los miembros de la comunidad.

Al relatar los mitos de creación del mundo y la comunidad, los Barí comienzan por identificarse a ellos mismos como“seres de luz” y principal creación de Sabaseba, su principal deidad. Vale la pena notar, que los Barí dividen su relato cosmogónico en dos estadios. Uno primero conocido como “comienzo”, al cual se le dedica solo un gran mito y trata sobre como Sabaseba dió orden al universo. Por su parte, la segunda parte “creación”, es a la cual se le dedica la mayor parte de los cantos de origen.

“ Un Sadouyi (abuelo y figura central de la vida religiosa Barí) sabio hablando sobre la ley de origen a la comunidad” ASOCBARI. 

1. Comienzo:

“Inchiyi i - ña sabaseba kay dodcó shiquera chacbarí -

Nosotros somos la Luz que Sabaseba creó bajo un sólo camino”

“Todo era oscuro, no había en la tierra, sol, agua, estrellas, selva, pescado, ni gente alguna, sólo existía piña, Nankadura, y pequeños arbustos donde se encontraban Sabaseba, nuestro Creador”(Asocbari, Historia)



Como se dijo anteriormente, esta sección de la cosmogonía centra en el mito de la creación del mundo, el cual es resultado de la acción de Sabaseba, quién dio orden al mundo el cual antes de su aparición era solo oscuridad. A partir de esto se origina la vida, un espacio infinito y la razón de existir del pueblo: “Ishtana, la tierra”. Esta razón de existir, la tierra misma, se convertiría en uno de los grandes elementos de orgullo Barí y va a ser un tema recurrente en los mitos de creación. Sabaseba, es una figura imponente, dio origen a las estrellas, los astros y creó los animales. Por su parte, los Barí no son creados como seres humanos, sino que provienen de piñas, objetos ya preexistentes a la obra de Sabaseba. 



Representación de los primeros humanos, abandonando su estado de piña. La obra aparece en “LA CREACIÓN DEL PUEBLO BARÍ” Cuento de la Mitología Bari de Javier Añandon textos Carlos Armato.







2. Creación:

Los Barí, difieren sus mitos de creación, llegando a un segundo periodo en el cual Sabaseba se dispone a crear los distintos componentes de la realidad. Estos mitos son denominado de “creación”. El primero de estos corresponde a la aparición del agua. Este líquido proviene de un gran árbol que Sabaseba crea para que los miembros de la comunidad tengan alimentos, principalmente los peces que viven en el al igual que una fácil forma de transporte.

“Brotaron el agua, los ríos, y los afluentes, entre ellos aquellos que bañan nuestro territorio como el Iquiboqui o Río de Oro, y el Daboqui o Río Catatumbo, y todos los demás ríos que bañan nuestro territorio”. (ASOCBARI, Cultura)


Después de la creación del agua, siguen los astros principales (el sol y la luna), y posteriormente Sabaseba entrega a los Barí su territorio tradicional (la olla del río Catatumbo y la parte sur-occidental del golfo de Maracaibo). La deidad, crea un marco de cuidado ambiental que hoy en día catalogaríamos como “conservacionista”. La cosmogonía Barí cuenta como algunos de sus ancestros tuvieron que pagar un castigo por su sobre uso del medio ambiente y por eso fueron transformados en los primeros animales:


“Se escucha, entre las voces de nuestros ancestros, que algunos Bari fueron castigados por Sabaseba por no cumplir con los mandatos de protección de la naturaleza y nunca volvieron a ser lo que eran antes Bari que significa “Gente”. (ASOCBARI, Cultura)

Por este cercanía en sus orígenes, entre los Barí y la fauna, se generó una estrecha relación, principalmente las hormigas, ya que se realiza una asociación en el comportamiento social de las hormigas al construir hormigueros con el del grupo étnico al construir sus bohíos .

La misma geografía, de la zona de la olla del Catatumbo es explicada en la cosmogonía de la comunidad, los miembros del grupo étnico consideran Sabaseba buscó entre los animales a los Bisoura, conocidos como Jabalí, quienes con su trompa se encargaron de aplanar las montañas formando así los valles y llanuras. “ (ASOCBARI, Territorio). 

Por su parte, los Barí hacen una gran diferenciación entre ellos y los otros seres humanos. En su mitos cosmogónicos “Saima Isobimayna”, se narra cómo es la muerte la que ha servido para diferenciar las distintas “razas” humanas:




“Cuenta un Saddou, anciano, que la creación de las razas proviene de la muerte de una Tojbara… Cuando el Taigdana, padre, se enteró que su hija había muerto, se encargó de vengarse de la anciana llevándola a un lugar lleno de leña y encendiéndola con fuego. Sus cenizas fueron esparcidas por el viento a muchos rincones del mundo, cayeron por doquier formándose así las Razas: la Bakchicba, raza negra, y la raza de los Rhäbadora, blancos "No Bari”. (ASOCBARI, Cultura)

Las cenizas se esparcieron con diferentes tipos de troncos, palos y ramas, direccionando las cenizas a distintos puntos cardinales, produciendo las distintas características humanas, los blancos, los negros con sus idiomas y culturas.



BibliografÍa


-Arias, Karen Johana 2014 Sociedad, pensamiento y conocimiento. Ocaña: Editorial de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia

-ASOCBARI 2015 Pueblo Indígena Barí. En linea http://www.asocbari.org/

-Caballero, Dionisio 1992 “Mito y Sociedad en los Bari”. Salamanca: Amaru.

-Quintero, David Alonso 2010 Mundo Barí : un pueblo que se niega a desaparecer. Cúcuta: Editorial de la gobernación de Norte de Santander






“ASA El Gran Arbol de la Vida Barí”





Este video trae a colación algunos de los elementos de la cosmogonía Barí. Se expone el rol “ambientalista” de la comunidad y se dan algunas luces a la relación entre los seres humanos y “Sabaseba” principal deidad de la comunidad.







LABABOSHA La hija de un gran Cacique Guerrero Barí


En este video publicado por Eduardo Morales en 2015, se cuenta uno de los mitos de orgullo de la comunidad Barí






Mujeres Barí, participan en ceremonia religiosa. 




Imagen tomada de la página oficial de la comunidad Bari, ASOCBARI







CREACIÓN DEL PUEBLO BARÍ.

“SABASEBA, en su afán de ordenar el mundo, les dijo: -Los he reunido a todos para explicarles los trabajos que cada uno de nosotros realizaremos, para así generar una vida ordenada y diversa.”




“Así, SABASEBA, decidió crear la Madre Tierra, dándoles los mejores minerales y nutrientes para que los Barí, lograran tener las mejores cosechas…”










“[…] la lengua, la cual, a pesar de la proyección cada vez mayor del castellano y del número relativamente pequeño de la población bari, persiste como la principal forma de cohesión y de identidad de la etnia”. Mogollón Pérez, María Cristina. Lenguas indígenas de Colombia. Instituto Caro y Cuervo. 200. Página 719.


La lengua de los Motilones Barí se denomina barí ara, perteneciente a la familia lingüística chibcha. Es una lengua hablada por casi 3000 personas en Suramérica al noroeste de Colombia y al oeste de Venezuela. Según ellos, todas y cada una de las palabras que conforman su lengua, representan en gran medida la relación que ellos tienen con la naturaleza y con todo aquello que la rodea. De hecho, el nombre de los Barí hace referencia a las características de su comportamiento durante la niñez.; generalmente lo que se busca es resaltar sus dones o cualidades.

“Extraños, sonoros y difíciles de pronunciar y entender para los occidentales, representan para nosotros cuanto significa ser auténticos en la estrecha relación con la naturaleza y con todo lo que ella contiene. Cada nombre indica las cualidades, el comportamiento de los niños, su don o poder. Algunos nombres representan los ríos, las montañas, los lugares sagrados, o los animales. Algunos Bari tienen nombres de occidentales, pero dentro de la comunidad éstos cobran su propio significado. “Mi nombre es el Sol, Ñana va más allá de las estrellas: llega y ha quedado en cada mente y corazón del que vive como Bari y muere por serlo.” (ASOCBARI, Idioma)

Este fragmento, nos permite ver la relevancia del idioma en esta comunidad y cómo este de cierta forma tiene una capacidad performativa. Ya que es durante el proceso de nombramiento de un objeto o persona que se le confiere una serie de atributos que lo determinan. 

Bibliografia

-ASOCBARI 2015 Pueblo Indígena Barí. http://www.asocbari.org/

-Mogollon, Maria Cristina 1995 La lengua nativa en la comunidad Barí de Colombia: planteamientos generales. Universidad de los Andes: Bogotá. 








Escena Cero. 2008. Territorio Barí.

Video propuesto por la empresa Escena Cero en coordinación con la gobernación de Norte de Santander, en el cual se da un resumen de la posición de los miembros de la comunidad Barí en el imaginario de los ciudadanos “blancos” de Cúcuta. Se tratan temas como los cambios de organización social a causa del aumento de la colonización. Se analiza de forma histórica el desarrollo de la relación entre los miembros de la comunidad y la población “blanca”.






Infancia, cocina y religiosidad.

Imagen tomada de la página oficial de la comunidad Barí ASOCBARI






Niños Barí realizan baile como actividad cultural. Imagen tomada de la página ASOCBARI








Para construir los bohíos, todas las familias Barí se reúnen con el fin de ponerse de acuerdo en un lugar que esté cerca a un río donde haya una abundancia de peces, no sea húmedo y que tenga cerca tierras fértiles para el cultivo.Después de haber escogido el lugar, los Barí practican la tala y quema. Los troncos que quedan en buen estado son utilizados como soportes de los bohíos. Los hombres se ocupan entonces de transportar los troncos y las mujeres de recolectar palmas.Después que ya está lista la choza, se cuelgan los chinchorros y se acomodan otros elementos como faldas, flechas, arcos y algunos alimentos. Igualmente, se acomoda el fogón familiar, ya que cada familia posee dentro del bohío su propio fogón









Bohío tradicional Barí.

Imagen tomada de ASOCBARI.



Entrada a Bohío.

Imagen tomada de ASOCBARI.


















Niños en frente de un Bohío Barí.

Imagen tomada de ASOCBARI.



Mujer cocinado en un fogón. Los fogones son característicos de los bohíos, ya que se encuentra uno en cada vivienda.

Imagen tomada de ASOCBARI.









La principal bebida entre los Barí es el agua.

El alimento fundamental para la comunidad Barí es el pescado. Para la preparación de éste lo hierven en ollas, que antes eran de barro, sin agregarle ningún tipo de condimento.

La carne no es tan importante dentro de la comunidad, solo cuando se logra cazar algo grande y hay alguna ceremonia importante. Para su consumo, se extirpan las vísceras, se cocina muy poco en las ollas y la carne se come casi cruda. Es fundamental anotar por ejemplo que al momento de repartir la comida, hay una división sexual, ya que a las mujeres no se les da ciertas presas como: los muslos, la pechuga o el lomo, las cuales solo las puede comer el hombre.

Los principales acompañamientos en estas comidas son la yuca y el plátano, los cuales se pueden comer hervidos, crudos o asados.

Los hombres Barí son amantes de la sal y se les puede ver en varias ocasiones comiendo terrones de sal, mientras que las mujeres nunca lo hacen.

Los Barí solo tienen una comida importante y principal en el día y es la de la noche, en la cual comen hasta que sus estómagos no den más. Durante el día comen muy poco y casi siempre lo que consumen es platano.












Imagenes tomadas de ASOCBARI.









Pesca realizada por los Barí. El pescado como alimento principal

Imagen tomada de ASOCBARI.






El río como fuente de alimento y bebida. Gracias al río los BarÍ pueden beber agua y extraer su alimento principal que es el pescado.

Imagen de BarÍ en el Río Loro, tomada de ASOCBARI.








Entre los múltiples aspectos de la cultura Barí hemos decidido privilegiar en la última entrega su cosmovisión. Esta elección se debe a tres grandes motivos. En primer lugar, el hecho que consideramos que este campo es fundamental para entender otros espacios de la vida social Barí. Esta afirmación se basa en que en nuestro parecer la cosmovisión de cada grupo afecta la forma en que los miembros del mismo interactúan y le dan sentido a la realidad. La cosmovisión, enseña norma de comportamientos y da lineamientos del “deber ser” del grupo. Es por esta capacidad formadora de personalidad y de cierta forma ser un marco conceptual que nos interesa este tema. Antes de continuar con las demás razones, tenemos que dar a conocer que los Barí no hacen una distinción tan tajante como nosotros entre su cosmovisión y otros aspectos de la vida social, por lo cual se van a tratar temas como historia, mitos y organización social entre otros. La segunda pista que nos llevó a esta elección fue el rol primordial que se le da en la bibliografía consultada al tema. Tanto en las investigaciones realizadas por antropólogos, misioneros, entidades estatales y los mismos miembros de la comunidad, se hace una constante alusión a este campo de lo social. Por ejemplo en la página de la comunidad en Internet (ASOCBARI), un importante número de los hipervínculos tratan aspectos de cómo se constituye el mundo a partir de su cosmología. La tercera corriente que nos llevó a esta predilección fue el propio interés del grupo. Todos poseemos interés por este tema, lo cual ha llevado que exista una preocupación por el mismo y hemos considerado que es necesario tener empatía por el tema para realizar una buena labor.









“Desde el momento en que Sabaseba creó el primer Bari a través de la piña, y a lo largo toda de nuestra historia, nos hemos caracterizado como una fuerza que emana de las profundidades de la extensa zona selvática de lo que hoy se conoce como la Hoya del Catatumbo.” -Parte del mito fundador de la comunidad Barí (ASOCBARI, Historia)

Cómo es el caso de múltiples grupos indígenas, entender la historia de la comunidad Barí, enfrenta grandes retos para un lector “occidental”. El primer desafió que se debe superar es el hecho que en esta comunidad, no existe la distinción tan marcada que crea nuestra comunidad entre la historia y el mito. Con esto se quiere decir que para esta etnia, estas dos categorías no se niegan entre sí, sino que son conocimientos inseparables. Reconocer esto, es importante para iniciar con este trabajo puesto que no se sabe mucho sobre esta comunidad en el periodo pre-hispánico salvo lo que se conserva en su tradición oral, principal fuente de transmisión histórica en la comunidad. Antes de iniciar el análisis, vale familiarizar al lector con algunas de las fuentes que se utilizaron. En primer lugar y de forma especial publicaciones en la página de Internet de la comunidad Barí (ASOCBARI) en la cual se publican temas relacionados con la comunidad y algunas de las problemáticas a las cuales se enfrentan. Por otro lado, se recurrió a la edición cuatro del volumen 19 (1991) de la revista antropológica “Human Ecology”. Esta edición que fue tuvo como editor a Stephen Beckerman, uno de los principales investigadores sobre la comunidad Barí. Esta edición que se titula “The Barí”, sirvió para complementar el conocimiento nativo con la perspectiva de antropólogos han dedicado gran parte su vida académica a estudiar esta comunidad.

Leyendo la cita con la cual inicia este documento se puede ver cómo en los mitos fundadores de los Barí Sabaseba (su deidad principal) creo a los Barí a partir de una piña y les confirió el espacio que va desde la zona occidental del golfo de Maracaibo hasta la serranía de Perijá para habitar (Ver publicación en este blog “Territorio ancestral Barí”) (ASOCBARI, Historia). Durante este periodo, los Barí vivieron de forma nómada formando circuitos en el interior de su territorio para aprovechar el sistema selvático y evitar la erosión de la tierra. Se practicaba la pesca, caza y en ocasiones agricultura (Beckerman 1991, 434) En las narrativas Barí, se cuenta esta época como un periodo de oro, en el cual la comunidad vivía en armonía con la naturaleza y había gran facilidad en conseguir los alimentos, frente esto la página de ASOCBARI dice:

Antes de la llegada de los invasores (los españoles) los Barí vivían felices sin ningún inconveniente, nadie imponía ni estaba a las leyes de los blancos; éramos libres y habitabamos con las demás especies en armonía" (ASOCBARI, Historia)

Este paisaje idílico que cuenta la comunidad, se contrapone en gran medida a la versión que cuentan sobre la conquista de América. Esta, es entendida como un período de depresión en el cual disminuyó el tamaño y número de los animales. Frente a esto dicen:

Con su llegada los árboles se marchitaron, los peces murieron, los niños se enfermaron…

Llegaron los maleficios, la muerte y la población empezó a decaer. (ASOCBARI, Historia)

Según las fuentes históricas ibéricas, los primeros blancos que ingresaron a la zona del Catatumbo lo hicieron dirigiéndose a San Antonio, Venezuela, penetrando en embarcaciones por el río Zulia. Se describe la relación con los Barí como inicialmente positiva (Beckerman, 2013, 182). Sin embargo, por la política de reducción hispánica, la comunidad entró en conflicto con los recién llegados. Este clima de conflicto, sería el que dominaría la mayoría de las relaciones entre nativos y las autoridades coloniales durante el siglo XVI, XVII y la primera mitad del XVIII. Los Barí nunca fueron integrados a la sociedad colonial y vivieron en conflicto abierto. Es por estas luchas, que los Barí crearían su fama de pueblo salvaje y “bravo” y se les daría su nombre con el cual se les conoce en la cotidianidad “Motilones”. Este nombre, es de origen colonial y hace referencia al sistema que los españoles utilizaban para distinguir a los nativos enemigos de sus aliados. El sistema era sencillo y consistía en observar el pelo de los distintos indígenas. Los Barí tenían un corte distintivo en la región pues parecía como si se “motilasen” el pelo. 

Esta libertad que gozaron los Barí durante la colonia, es uno de los elementos de orgullo en la población. En esta sección pensamo presentar algunas de las causas que inhibieron la pacificación de la población nativa durante la colonia. Entre estas se debe reconocer el espacio geográfico en que los mismos habitan. La selva, funcionó de frontera e inhibió que los españoles pudiesen utilizar sus caballos y en muchas ocasiones hizo que los mismos se perdiesen en la misma y no pudieran desplegarse las tropas de la forma deseada (Quintero, 2010, 39). Además de las causas naturales, se deben traer a colación dos causas sociales. En primer lugar, la organización espacial de la comunidad. Al vivir en grupos pequeños, dispersos y móviles hacían difícil que los “blancos” pudiesen reducir a la población facilmente. La segunda causa, es el propio orgullo que tenían los Barí de su condición de indígenas libres. Esta afirmación se puede observar en el mito de Barikarichinba el primer cacique guerrero Bari muerto a manos de un blanco. Este cacique, asumió un rol casi mítico entre las futuras generaciones que veían en él un deber ser. Un hombre fuerte que nunca se doblegó a la empresa oriunda de Castilla.

Siguiendo este breve línea de tiempo, se puede decir que el siguiente periodo analizado corresponde a las finales del Siglo XVIII y la posterior independencia de Colombia y Venezuela, repúblicas en que los Barí habitan. En este periodo, las relaciones entre Barí y la sociedad mayoritaria de estos territorios se transforma. Esta cambio que suele ser identificado en la década de 1770 fue liderado por la orden religiosa de los Capuchinos. Esta comunidad inició una política de catequización en el interior del territorio y enseñó la fe católica y el español e inicia un proceso de reducción de la población. Autores como Quintero consideran que este proceso fue detenido por la independencia y posterior política de las neófitas repúblicas (2010, 18). Este abrupto fin a la misión Capuchina se debió (en una forma muy resumida y simplista) a que en el interés de volver a los Estados Colombiano y Venezolano laicos, hubo una política de expulsión de comunidades religiosas entre las cuales se incluyó a los Capuchinos. Con la salida de estos, los Barí volvieron a vivir a la selva y abandonaron de forma general las enseñanzas y modo de vida instruida por los religiosos. De esta forma, los “motilones” vivirían de forma relativamente autónoma a los dos Estados nacientes hasta los finales del siglo XIX, periodo en el cual, la empresa “modernizadora” llevaría a nuevas dinámicas.

Las últimas décadas del siglo XIX y el inicio del XX se caracteriza por el inicio de una política de “modernizar” y aumentar el control del Estado en el territorio nacional. Al finalizar el siglo decimonónico, inició un proceso de mayor contacto entre los miembros de la comunidad y la sociedad mayoritaria. Este acercamiento se produce desde dos frentes. En un primer lugar, la expansión de la frontera agrícola. En este período, ocurre un fuerte aumento de la actividad ganadera en la zona fronteriza colombo-venezolana que conlleva a que los Barí pierdan parte de su territorio a manos de los potreros que se encontraban en aumento (Quintero, 2010 43). Junto al ganado vino una nueva oleada de colonos, que iniciaron a competir con los Barí por alimento y crearon una mayor presión en el territorio. La relación que ocurre en este periodo es mejor descrita como violenta, habiendo enfrentamientos directos entre los dos grupos, aunque inició un proceso de mestizaje incipiente. El segundo factor que se debe traer a colación es la aparición de vías férreas. Para los Barí del lado de la frontera Colombiana, la construcción del ferrocarril de Cúcuta, llevaría a una mayor presencia de agentes del Estado. Estos funcionarios, tomaron acción y expropiaron parte del territorio de los Barí, reduciendolos todavía más. Al iniciar el siglo XX, estos procesos continuaron más se tiene que juntar el inicio de la explotación de recursos minerales, en especial el carbón y el petróleo. Con la concesión Barco a inicios del siglo pasado, el gobierno Colombiano dió parte del territorio a compañías como “Shell” (para saber más de las relaciones entre el gobierno y compañías petroleras, se recomienda revisar, el post en este Blog “Amenazas al territorio). Antes de continuar vale la pena recordarle al lector que estos han sido procesos de larga continuación y continúan en la actualidad.

El siguiente periodo de la historia Barí que se trae a colación es el que se ha denominado en ASOCBARI bajo el de nombre “historia reciente”. Esta, corresponde de forma general a los procesos acaecidos desde la década de 1960, periodo clave para entender la configuración social moderna de los Barí. Cómo se ha demostrado previamente, los Barí han vivido de forma general en una zona de frontera, con poco contacto con elementos exógenos al grupo y cuando ha habido un mayor contacto usualmente han sido de orden violento. Esto cambia en la década de 1960 y en gran medida fue gracias a la acción del misionero Bruce Olson.

Olson, es un religioso oriundo del estado de Minnesota y quien decidió llevar la fe cristiana a los Barí en 1960. Este mismo describe cómo su relación, al inicio fue difícil y tuvo problemas para ser aceptado y para cometer sus objetivos (Olson, 1997). Sin embargo, este religioso que viviría casi por una década con los Barí lograría un importante proceso de occidentalización de los mismos. Ejemplo de esto, es que en la actualidad la mayoría de los Barí hablan español en su cotidianeidad y más del 60% se declaran católicos ( Lizarralde, 1991, 459). Según se informa en la página de ASOCBARI, con Olson la comunidad iniciaría a integrarse al mercado y se volverían productores de yuca y otros productos agrícolas ( ASOCBARI, Historia). De hecho el éxito de la campaña de Olson sería tan grande, que él junto a Arabdoyca, uno de los líderes de la comunidad visitarían al entonces presidente Guillermo Leon Valencia, situación que llevaría a que los Barí tuviesen cierto reconocimiento en la sociedad nacional (ASOCBARI, Historia). Antes de terminar este acápite sobre la influencia de Olson, hay que reconocer que con él (y con el gradual aumento de relaciones entre indígenas Barí y los colonos) llegaron múltiples enfermedades que conllevarón a una depresión demográfica (Lizarralde, 1991, 459). Otro de los factores que ha resultado de este acercamiento, es el gran proceso de mestizaje que ha ocurrido. Aunque inicialmente podemos pensar que este es una consecuencia directa de la caída del número de individuos, existen por lo menos otros dos factores que considerar. En primer lugar, la sedentarización. Para entender la magnitud de la transformación que creo este uso del espacio se debe recordar que antiguamente, los Barí aprovechaban sus ciclos nómadas para intercambiar mujeres y mantener los nexos sociales entre los distintos grupos de la comunidad. Ahora con el sedentarismo (causado en parte por la pérdida del territorio y parte por la mayor relevancia que se le da a la agricultura), los grupos perdieron esta posibilidad. Esto juntado al aumento de la población de colonos ha llevado a una mayor exogamia (Lizarralde, 1991 , 461). El segundo factor para explicar la exogamia es la toma de niños por parte de religiosos para ser educados en la fe. Esta educación en la moral cristiana ha tenido como una de sus consecuencias que muchos jóvenes no sientan tanto apego a la comunidad y en ocasiones prefieren vivir con la población “blanca” (Quintero, 2010, 31)

Antes de concluir este documento, hay dos elementos que consideramos importantes anotar para entender la posición actual de este grupo. En primer lugar, la aparición de la Asociación Comunidad Motilón Barí de Colombia. Esta asociación fue fundada el 9 de Junio de 1978 por nosotros por los miembros del grupo bajo el siguiente principio:

ASOCBARI es Representante Legal de las 23 Comunidades del Pueblo Motilón Bari. La organización es bajo el mandato de las Autoridades Tradicionales, el “Consejo Autónomo de Caciques Bari” y los respectivos cabildos y asociaciones de las cinco municipalidades en los cuales se encuentran nuestras comunidades.

Fundamos ASOCBARI para defendernos en contra las amenazas al nuestro territorio y nuestra cultura, es decir nuestra vida. Para tener una unidad que se encuentra con las autoridades gubernamentales y que nos representa en frente las organizaciones. (ASOCBARI, Organización)

Como se puede observar, esta sociedad tiene la función de visibilizar y crear nexos de trabajo común en la comunidad y con las organizaciones y entidades ajenas con las cuales se puede interactuar .Para cumplir esta función, son publicados frecuentemente Boletines de Prensa y Comunicados a la Opinión Pública. En estos medios de comunicación se tratan temas de organización, autoridades, proyectos y eventos que se realizan y sobre los problemas de la cotidianidad que se presentan en el territorio.

El último factor que se debe considerar es la consecuencia del conflicto armado que se vive en Colombia. La zona del Catatumbo, ha sido uno de las regiones más golpeadas por miembros de grupos al margen de la ley. Situación que ha llevado a que muchos Barí hayan decidido abandonar sus tierras por temor o en otras ocasiones se hayan vuelto cultivadores de coca bajo el miedo a represalias (para leer más de este tema revisar el apartado de este blog (“Amenazas al territorio Barí”).

Bibliografía

ASOCBARI 2015 Pueblo Indígena Barí. http://www.asocbari.org/

-Beckerman, Stephen 1991 “The Barí”. En Human Ecology, no. 19 (4)

-Beckerman, Stephen & Lizarralde, Roberto. 2013 The Ecology of the Barí: Rainforest en: Horticulturalists of Latin. Austin: University of Texas Press.

-Lizarralde, Manuel & Lizarralde, Roberto 1991 “Barí Exogamy among Their Territorial Groups: Choice and/or Necessity” en Human Ecology, Vol. 19(4) pp. 453-467

-Lizarralde, Roberto 2004 “Sobre la violencia entre los barí y los criollos en Perijá, Estado Zulia 1600-1960” en Boletín AntropológicoVol 60 (22).pp. 7-35 Universidad de los Andes, Venezuela.

-Olson Bruce (Fecha desconocida) Motilone Bari Indians.


-Quintero, David Alonso 2010 Mundo Barí : un pueblo que se niega a desaparecer. Cúcuta: Editorial de la gobernación de Norte de Santander.








El territorio Barí se encuentra habitado por 23 comunidades, en donde 417 familias habitan. Cada una de estas comunidades poseen un “Ñatubay”, una persona que es considerado como un líder, quien se desempeña más de una forma participativa que impositiva. La forma como los Barí definen su organización social se debe, principalmente, a la construcción de los bohíos que hace que los “motilones” vivan en estructuras multifamiliares, es decir, se comparte vivienda con parientes (sagdoyira) y con aliados (obyibara) y otras familias. Otras formas de filiación y afiliación en los Barí, consiste en incluir a las personas huérfanas en la categoría de pariente, los pactos entre guerreros (okyibara) tienen una importancia simbólica que su afiliación es equivalente al de consanguinidad.


La relación entre las comunidades es estimulada por el intercambio de mujeres. A partir de esta práctica nacen las relaciones de parentesco que se definen con referencia al lugar de residencia, es decir, los parientes del niño que nace son los que habitan en el bohío que recibió a su madre, quien proviene de otra comunidad. Los aliados (obyibara) del recién nacido serán los habitantes del bohío de donde su madre proviene. Para la primera categoría se aplica las reglas de incesto, no puede mantener relaciones con los parientes, diferente a los aliados, con quienes sí tiene permitido entablar relaciones sexuales y conyugales. Estas categorías se establecen por la herencia del padre, los hijos mantendrán las relaciones que el padre tiene con las otras comunidades y con los integrantes del bohío, lo que define a la descendencia Barí como patrilineal. La determinación de las relaciones para los niños huérfanos depende del género del infante, si es mujer, la familia por parte materna la recibirá en su bohío, siendo alguna hermana la madre sustituta o la abuela, lo mismo ocurrirá pero con la familia del padre si el niño masculino.

Los hombres durante su vida también viven en diferentes comunidades, por ende Bohíos. El niño masculino Barí, vive con sus progenitores aproximadamente 15 años, a esta edad recibe el taparabo y es considerado un adulto. Una de las tradiciones Barí para los hombres al ser adultos es cambiar de comunidad, van a un Bohío de algún pariente o “hermano”, allí debe probar sus dotes como cazador o pescador y a partir de sus resultados el Ñatubay le asignará su posición en la comunidad. La última etapa del hombre, es cuando recibe una mujer para procrear, cuando madure una hija de esa unión, él devolverá el favor a la comunidad que le dio madre de esta hija, y se irá a conformar su propia familia.

La construcción del Bohío dentro de la comunidad es un suceso muy importante. EL “ Ñatubay” es quien dirige la elaboración del Bohío, y son las tareas en la construcción de esta estructura la que determina la jerarquía dentro de la comunidad. Usualmente responde a un patrón de edad, los mayores son los que tienen papeles más importantes en la construcción lo que los ubica en una zona alta dentro de la jerarquía. Debido a que los Barí se caracterizan por ser un pueblo semi-nómada las jerarquías se replantean cada vez que se construye un Bohío, entonces son jerarquías transitorias.

Tomado de: www.asocbari.org

El sistema de parentesco Barí es representado en el siguiente cuadro. Los signos blancos son parientes entre ellos, como los negros serán para ellos mismos, y la relación entre los símbolos blancos y negros es de aliados (Jaramillo, 1987). La red de alianzas que se crea por el intercambio de mujeres lleva a que las relaciones no solo sean con la comunidad que se recibe o se da una mujer, sino se incluyen las relaciones que estas comunidades tienen con otras, Silvia Botero (1976:42) explica esta situación en cuatro puntos “1. El “aliado” de un aliado es un “pariente”. 2. El “pariente” de un pariente es un “aliado”. 3. El “pariente” de un aliado es un “aliado”. 4. El “aliado” de un pariente es un “pariente”.





La organización social Barí posee mucha movilidad tanto para las mujeres como para los hombres. Cada movilidad genera nuevos vínculos de alianza y de parentesco, configurando una red que crea una conectividad entre las comunidades y familias de los Barí, lo que hace difícil reconocer sus a aliados. “Debido a que no todos lo Barí se conocen personalmente, la relación de parentesco o alianza no está determinada; sin embargo, cada uno con respecto al grupo no conocido, es potencialmente pariente o aliado" (Botero, 1976: 42). Esto nos muestra que la organización social Barí, con sus categorías y reglas de afinidad y filiación, se encamina a reproducir un grupo local, en donde el objeto de Bohío toma suma importancia para la determinación de sus jerarquías.








“El Pueblo Indígena Barí no apoya ninguna explotación de recursos naturales en su territorio- Para nosotros la tierra es como una madre- sacar su riqueza matará la vida”.

En primer lugar, a comienzos del siglo XX los colonos comenzaron con la explotación de petróleo en el territorio ancestral de los Barí. Se tiene que aproximadamente la extracción de las empresas petroleras produjo una reducción de 2000 km 2 en el territorio de la comunidad. Por ejemplo, en 1915 algunos grupos tuvieron que abandonar y desplazarse de la región Zulia de Colombia y Venezuela hasta el río Tarra. Así mismo, se presentó una reducción del 3% del territorio en 1929 cuando Shell, abrió un campo de extracción. El petróleo es visto por la comunidad Barí como un problema, ya que no solo ha hecho desaparecer varias especies de animales y plantas sino que ha llevado mucha violencia a la comunidad. Esto se afirma porque con las compañías petroleras llegaron también los grupos armados.



Imágenes tomadas de ASOCBARI. 




En segundo lugar, otro factor amenazante para el territorio Barí son los ferrocarriles, ya que la comunidad considera que haría daño a la naturaleza y afectaría en gran parte varios lugares sagrados. Los ferrocarriles generarían divisiones en el territorio lo que alejaría y fragmentaria a la comunidad.



Imagen tomada de ASOCBARI.




En tercer lugar, el Carbón, considerado como “el oro negro del hombre blanco” es considerado como una gran amenaza para el territorio Barí, ya que la comunidad no posee mucho conocimiento sobre los procedimientos que están realizando las empresas extractoras de carbón. No se tiene conocimiento sobre los procesos y proyectos de extracción y explotación ni en dónde se van a realizar. Esto tiene muy preocupado a la comunidad, ya que no solo no les han consultado, sino que las explotaciones pueden estar afectando lugares sagrados o gran parte de la naturaleza que los rodea.

“Imágenes tomadas en mayo de 2007″ ASOCBARI. 




En cuarto lugar, la hidroeléctrica es un tema que preocupa a los Barí, ya que con el proyecto de construir una represa está la posibilidad de una inundación de sitios sagrados y de zonas de las comunidades Isthoda, Beboquira y Caricachaboquira.




En quinto lugar, una gran amenaza para esta comunidad son las carreteras. “Para nosotros las carreteras son una gran amenaza. Primero por la destrucción, pero además porque nos muestran, que la así nombrada “civilización” se acerca aún más. Un día no nos quedará lugar para vivir nuestra cultura. Rodeado por el hombre blanco, encerrado por carreteras y proyectos de explotación. Así no podemos, no queremos vivir”. Los Barí afirman que ya existen muchas carreteras en el territorio ancestral. Sin embargo, con la constante explotación de los recursos serán necesarias más carreteras para el transporte y para la exportación de las riquezas extraídas de su territorio. Esto generará un gran desplazamiento de los animales y se agotarán los recursos hídricos.

Imagen tomada de ASOCBARI.




En sexto lugar, los grupos armados son considerados como una amenaza al territorio, ya que la comunidad se ha visto afectada por el conflicto armado, porque por ejemplo algunos indígenas han muerto. Sin embargo, con respecto a este tema la posición del pueblo es neutral e imparcial.



Imagen tomada de ASOCBARI.




Por último, con respecto a los Cultivos Ilícitos y el Narcotráfico, la comunidad indígena considera que la cocaína es tema del hombre blanco porque ellos no cultivan ni producen la droga. Sin embargo, se ven muy afectados debido a la acción de la policía y del Ejército Nacional y también, por las fumigaciones aéreas, las cuales han contaminado los ríos y los bosques. La comunidad piensa que el aumento del cultivo ilícito de coca a los alrededores de su territorio, hace que la gente crea que ellos están dedicados a esta actividad ilícita.








Imagenes extraídas de la página web de ASOCBARI. http://www.asocbari.org/espanol/mapas.html




Territorio Ancestral: año 1500.






Territorio Barí: años 1500-1900






Territorio Barí: años 1900-1970.









Territorio actual Barí .











“En tiempos pasados el territorio Barí cubría toda la región del Catatumbo hasta el lago de Maracaibo, en Venezuela; pero históricamente hemos enfrentado la pérdida constante de nuestro territorio”.. ASOCBARI.

Para los Barí el tema de territorio es más que el lugar donde habitan, sino que se ha convertido en una problemática, ya que a lo largo de su historia siempre han tenido que luchar para salvarlo. La explotación de recursos y la colonización de las tierras por grandes multinacionales han desplazado a los indígenas de sus territorios. Es por esto que la comunidad Barí divide su territorio en dos: el ancestral y el actual.

Por un lado, el territorio ancestral se describe como grandes extensiones de tierra y bosque, era un “territorio que cubría con su magia todo lo ancho y largo del Catatumbo, Venezuela y el lago Maracaibo”.

“Allí aún se escuchan los cantos de nuestros antepasados, se siente el susurro del viento, del rio, el trinar de las aves, el diálogo de los animales, y se escucha el llanto de los niños Bari al sentirse vistos por los ojos de nos no Bari. Allí se sienten los pasos dados en una lucha por la supervivencia, por un territorio, por la vida de esa cultura que solo a nosotros los Bari nos pertenece”. ASOCBARI.

El territorio ancestral es visto entonces como ese aspecto importante de la vida Bari que ya no existe y que por diversos motivos se ha transformado y ha cambiado. Esta visión ancestral nos muestra el valor simbólico que la comunidad le ha dado al lugar donde habitan. Es tan fundamental el territorio, que éste está presente en la mitología de la comunidad que se transmite de generación en generación a partir de la tradición oral. Otro aspecto de gran importancia es que los Barí siempre han sido muy conscientes y valoran todo lo que les brinda el territorio donde habitan y la naturaleza que los rodea.

En su intento de preservar su tradición y en sus relatos a los Shashira (niños) cuentan que “llanuras y valles se cruzaban en todas sus dimensiones, los ríos eran caudalosos y en ellos vivían animales de grandes proporciones que incitaban a la pesca y a la caza. Abundaban las Yerabacbara, paujiles, y las Chicbarira, pavas. Entonces vivíamos en unos Suaika, bohíos, donde habitaban más de 200 Bari…” (ASOCBARI

Imagen: Mapa Territorio Ancestral Barí (1500)”



Por otro lado, para encontrar lo que hoy en día se conoce como “territorio actual Barí” existió un proceso conocido como “La reducción del territorio ancestral”, la cual se generó con una violenta usurpación del territorio por las diversas compañías y multinacionales y por la gran migración de colonos. Debido a esto, los Barí afirman que han perdido casi el 90% de su territorio, el cual es considerado la razón de su existencia. No solo se han reducido las extensiones de tierra, sino que se presentó un gran declive demográfico y una reducción en los recursos naturales y culturales.

“Los Barí que antes éramos numerosos y luchábamos guiados por los Barí de ojos limpios, ahora somos pocos y soportábamos además, la enfermedad, las gripas, la tuberculosis, la fiebre, los dolores de cabeza, contraídas en nuestro contacto con el blanco y el mundo civilizado”. (ASOCBARI)

Esta reducción del territorio ancestral no solo ocurrió en un pasado, sino que actualmente el territorio continúa siendo amenazado por diversos factores. Los Barí los denominan como “invasores poderosos” que tienen solo como objetivo la exploración y explotación de diversos recursos naturales como lo son el petróleo y el carbón.

Finalmente, hoy el territorio legal Bari esta cuenta solo con 1,200km cuadrados entre Colombia y Venezuela. Actualmente en Colombia hay diversos resguardos indígenas y el Parque Natural Nacional Catatumbo Barí, los cuales son reconocidos por diversas resoluciones. Sin embargo, esta comunidad se encuentra en una lucha constante para evitar el desplazamiento y la violencia dentro de sus territorios. Siempre buscan defender el derecho al territorio afirmando que este es “ una condición básica para garantizar a los indígenas su reproducción cultural, social, económica y su relación con el entorno. En ese sentido, sin territorio no se puede garantizar la integridad étnica de las comunidades indígenas en cuanto que al interior de dichos territorios los indígenas dinamizan elementos fundamentales de su organización social con los cuales aseguran su supervivencia y auto desarrollo” (ASOCBARI).








Los Barí ocupan un terreno aproximadamente de 120 km que se extiende desde la región del Catatumbo en Colombia hasta Venezuela. En esta región se encuentran los ríos Santa Rosa de Aguas Negras y Tutuko en Venezuela y el río Oro en Colombia.

Esta región se caracteriza por tener un relieve compuesto por partes llanas y por otras altas hasta de 1000m. En el territorio Barí se encuentra una gran cantidad de ríos, lagunas y arroyos que son de gran importancia para la comunidad, porque no solo les brindan su alimento principal que es el pescado, sino que también son vistos de una manera sagrada y simbólica.

La región donde se encuentran ubicados los Barí se encuentra en un piso térmico tropical y el clima varía entre los 19º y los 35º. Hay precipitaciones casi a lo largo de todo el año y la estación de lluvias va desde abril hasta diciembre y por tanto, épocas de sequía no hay en esa región.

Otro aspecto característico de esta región es la presencia de selvas tropicales donde hay una gran cantidad de palmeras. Abunda toda clase de flora y fauna.




Mapa actual de de territorio Barí.

Fuente: Mapas de ASOCBARI. 





En la imagen se muestra a unos miembros de la comunidad en frente de un Bohío, nombre con el cual se designa al hogar tradicional.

-Imagen tomada de la página oficial de la comunidad Barí http://www.asocbari.org/fotografias/pages/030_280_jpg.htm







Imagen de joven Barí que se prepara para pescar. Los rios corresponden a uno de los dos grandes ambientes que utilizan los miembros de la comunidad




-Imagen tomada de la página oficial de la comunidad Barí http://www.asocbari.org/fotografias/pages/Bari%20600_tif.htm






Imágen de las montañas uno de los puntos ecológicos más importantes de la comunidad Barí

-Imagen tomada de la página oficial de la comunidad Barí http://www.asocbari.org/fotografias/pages/DSC01546_jpg.htm








“El Territorio es el origen del Hoy la construcción del mañana, es la otra mitad del Barí, es la vida, el reflejo de los ancestros es la historia de una lucha, es leyenda viva.”

Comunicado en la página oficial de la comunidad Barí- ASOCBARI.

Para un viajero desapercibido, el Catatumbo colombiano puede ser visto como un mar verde, el cual se encuentra deshabitado. En el imaginario colectivo de la mayoría de la población de Colombia, es una frontera por excelencia, un territorio desprovisto de la “civilización” afectada por el crimen del narcotráfico y abandono por el Estado. Sin embargo, desde una mirada más atenta, nos damos cuenta que esta selva realmente es el resultado de la intervención y ocupamiento de la comunidad indígena Barí. El uso y relacionamiento del espacio por parte de este grupo étnico es el interrogante que nos interesa resolver en este documento. Para esto, el artículo se divide en tres secciones. En la primera, intentamos contextualizar al lector para que tenga alguna idea del espacio físico en que habita el grupo “nativo”. En la parte medial, nos interesamos por la relación con el entorno. Abordamos este tema desde dos perspectivas: la física y la simbólica. Finalmente, acabamos el escrito dando a conocer algunos de los problemas con los cuales se enfrenta la comunidad en la actualidad por la intervención de grupos privados, el Estado y los grupos al margen de la ley.

La comunidad Barí se encuentra localizada en el nororiente colombiano, principalmente en la zona del Catatumbo en el departamento de Norte de Santander. Aunque vale la pena recordar, que parte de su territorio se encuentra en el estado de Zulia, República Bolivariana de Venezuela, siendo el territorio legalmente reconocido por el gobierno colombiano de cerca de 1,200 km² (Asocbari, Territorio). El ecosistema de esta región se encuentra catalogado como selva húmeda tropical y al ser parte de un terreno montañoso, presenta una gran variedad climática lo cual permite que sus suelos sean aptos para la agricultura diversificada, presentándose múltiples tipos de cultivos como café, cacao, maíz, fríjol, arroz, plátano y yuca. Por otro lado, la región se caracteriza por una gran riqueza hidráulica, siendo el río Catatumbo el principal afluente. Estos cuerpos de agua poseen una gran variedad de peces que han servido de alimento durante mucho tiempo a los habitantes. La mayor parte de los Barí se encuentran asentados entre los 800 y 1900 metros sobre el nivel del mar (Alcazer, 68, 1964 ) y en su cotidianidad se enfrentan a temperaturas que oscilan entre los 19° y los 35° centígrados. Según la bibliografía encontrada, podemos considerar que los Barí reconocen dos áreas biogeográficas: el sistema ribereño y el de tierra firme. En el primero se encuentran los suelos de aluvión que se caracterizan por su fertilidad, resultado de la sedimentación que deja el crecimiento de los ríos en los períodos lluviosos; en ellos se cultivan las especies como la yuca dulce y varias clases de plátanos. Dicho ecosistema suministra además, peces, huevos, aves acuáticas, moluscos, reptiles y quelonios. El sistema de tierra firme contribuye con especies de animales y plantas. En estas dos áreas biogeográficas el grupo Barí desarrolla actividades de pesca horticultura, caza, y recolección (Arias 2014).

Ya conociendo las realidades naturales de la región proseguimos a describir la forma en que los miembros de la comunidad se apropian, significan y se relacionan con el espacio. Los indígenas Barí tienen una relación estrecha con el entorno, ya que éste es el proveedor de los alimentos y de los recursos para su supervivencia. Los Barí tienen un concepto de trabajo completamente diferente al nuestro. Para ellos este no es un medio de adquirir y acumular bienes o riquezas y mucho menos lo consideran una forma de servirle a los demás; por el contrario, ello lo ven como un medio para suplir sus necesidades, razón por la cual trabajan únicamente cuando necesitan alimentarse y no tienen con qué hacerlo. Esta “dosificación” del trabajo crea una armonía entre el medio ambiente y la comunidad, evitando así que se abuse de los recursos naturales con lo que cuentan, previniendo la sobre-explotación de la tierra, etc. La visión de los Barí sobre la naturaleza, es como una especie de madre que cuida de ellos y los provee de todo aquello que necesita para sobrevivir; razón por la cual esta comunidad crea una relación bilateral en la que ellos cuidan de la naturaleza al mismo tiempo que ella los cuida a ellos. A la hora de pescar, de sembrar o de realizar cualquiera de sus actividades, se les puede ver cantando, pidiendo, alabando y agradeciendo lo que ella, su creadora de vida, les brinda.

Como se dijo en el apartado anterior, la pesca, horticultura, caza y recolección son los principales medios de subsistencia de este grupo étnico. La primera de estas “economías” que pretendemos analizar es el de la pesca. Se podría afirmar que los ríos son de gran importancia y poseen un gran valor para la comunidad, ya que son los que brindan uno de los alimentos principal: el pescado y provee agua relativamente limpia. Los bohíos (el nombre tradicional que tienen las viviendas de esta comunidad) se construyen alrededor o cercanas a un río y se aplica un tipo de propiedad privada, ya que a cada grupo le pertenece una parte para pescar. En la pesca podemos vislumbrar un ejemplo de la adaptación y aprovechamiento de los recursos disponibles. Los Barí poseen una tradición de pescar en épocas de sequía, aprovechando los bajos niveles en los ríos y lagunas, lo cual conlleva a la concentración de peces. Durante este periodo elaboran represas para asegurar una mayor cantidad de alimento que en cualquier otra época del calendario. Para la construcción de las estructuras, hacen uso de elementos del contexto ambiental, como son las piedras y hojas de bijao, que logran disminuir el cauce del río y da paso a la pesca colectiva. La pesca mayor (bocachico, rampuche, etc.) es una actividad masculina; la pesca menor (cangrejos, caracoles y panches) es una tarea femenina. Las mujeres solo utilizan sus manos; se zambullen y buscan peces, cangrejos y caracoles; ocasionalmente se aprovisionan de barbasco (Jaramillo, 1987).

Por otro lado, una de las principales preocupaciones de la comunidad consiste en la práctica hortícola. A los terrenos que se cultivan se les conoce como conucos y se construyen alrededor del bohio. Vale la pena aclarar que esta construcción no es un acto casual sino que tiene un largo proceso (tanto en la dimensión simbólica como física) para su conclusión. Para preparar el conuco, el ñatubai o jefe del bohio escoge el sitio con la ayuda de los hombres adultos. Una vez seleccionado, se roza con machete la vegetación y árboles pequeños (sotobosque) y se dejan aquellos de más de 20 cm de diámetro para tumbarlos con hacha. Esta es tarea de los hombres. Se deja secar el rastrojo durante 3 semanas, y se procede a quemar para sembrar uno o dos días después. Las mujeres cortan los esquejes de los yucales viejos y los empacan en canastos; ellas arrancan la maleza que crece después de la quema; los hombres remueven la tierra con su machete, abren huecos y siembran. Un yucal tradicional necesita ser “desmalezado” solo una vez hasta su madurez puesto que la yuca “se defiende”, formando una cobertura densa cuya sombra la libera de plantas parásitas competidoras. La recolección en general es trabajo de las mujeres, con excepción de los cultivos de plátano y caña de azúcar, que son recogidos por los hombres. Los conucos que rodean los bohíos se mantienen en producción durante el periodo de uso de la casa -alrededor de l0 años-. Generalmente se encuentran en suelos coluviales, por su cercanía a casas de habitación, reciben basuras, cenizas y excrementos que ayudan a mantener su fertilidad (Jaramillo, 1987). Finalmente, para la construcción de las viviendas los Barí utilizan los troncos en buen estado que hayan sobrevivido al período de la quema para que sean los soportes de los bohíos. Se utiliza una gran cantidad de hojas de palmeras para que sean el techo de las chozas.

La plantación en sí misma, se hace de forma circular. En los alrededores de todo bohío o casa comunal existe un campo de cultivo definido, correspondiente al grupo local que lo habita. Cada familia es usufructuaria de una parte de dicho campo, formando sectores a partir de las líneas que cruzan la circunferencia, siguiendo la figura de un pastel, cortado y repartido. Aunque los Barí cultivan esta tierra, ellos no se sienten como poseedores de las misma más si de las plantas que cultivan.

Los campos de cultivo que rodean los bohíos, tienen el mayor inventario de plantas. En el área periférica del círculo se siembra banano y plátano; mezclados con éstos se encuentra uno o dos árboles de achiote (Bixa orellana, utilizado como pintura para el cuerpo y para teñir faldas) y algunos aguacates. Esta zona ocupa el 20% del área cultivada. En el área intermedia del anillo se cultiva yuca, que ocupa un 70%o; se trata de la variedad dulce y es la base de la alimentación; mezcladas con la yuca, se encuentran variedades de piña y una planta fibrosa de la especie Furácea; también otras plantas, que a diferencia de las anteriores generalmente se localizan a los lados de las trochas, que atraviesan la chagra formando triángulos. Esto lleva a que en el anillo intermedio, haya cultivos algodón, caña de azúcar y ají (Beckerman 1975: 91 ). Al evitar los monocultivos se consigue evitar o por lo menos limitar el posible impacto de una plaga. El anillo interior cercano a la casa está cultivado con papa dulce, ñame o calabaza (ésta tal vez de reciente introducción), ya sea mezcladas las tres plantas, o dos solamente. Los cultivos menores ocupan 50% del campo de cultivo.

En el hábitat selvático los Barí encuentran gran cantidad de animales, ricos en proteínas, con los que se equilibra la dieta de carbohidratos. La caza se desarrolla en forma individual y colectiva. En la primera, cada individuo posee un sector a menos de tres horas de la vivienda, de manera que su radio de acción no sobrepasa los 10 km. Esta caza se caracteriza por una preponderancia de animales pequeños. Cuando la cacería es colectiva, dos o más individuos hacen excursiones más allá de los límites; en estos casos hay que distinguir la cacería colectiva local, que implica la construcción de un bohío alterno, y la colectiva intergrupal: cuando parten miembros de diferentes bohíos. En estas ocasiones se obtienen presas mayores tales como danta u oso. Las armas utilizadas son el arco y la flecha de macana endurecida al fuego. (Jaramillo, 1987)

La diversidad vegetal de la selva provee al Barí numerosos frutos que complementan la dieta alimenticia. Es una actividad femenina móvil y estacional, que adquiere importancia en épocas de escasez. Se recoge el fruto de la palma de milpesos, larvas de cucarrones que habitan en el interior de algunas palmas; madroños y gran cantidad de pepas que son también el alimento de aves y mamíferos. Se recogen además ciertas plantas medicinales -hojas de balso, caraña, etc.-, bejucos para elaborar canastos y esteras, resinas para alumbrar, fibras vegetales para chinchorros y cuerdas de arco, etc.

El uso de los recursos naturales no sólo se ve reflejado en la producción de alimentos, sino también en todos los contextos de la vida Barí como por ejemplo en la medicina, elaboración de textiles, la vestimenta, los rituales y la vivienda. En primer lugar, dentro de las prácticas medicinales, los Barí han desarrollado conocimientos avanzados para saber qué beneficio se puede obtener con cada planta. La medicina más común en la comunidad es la resina de Caraña, que se utiliza para desinfectar las heridas. Por otro lado, en la elaboración de tejidos el algodón es un recurso de gran importancia para la comunidad, ya que con este se elaboran los “Cordeles”. El algodón es cultivado cerca a las viviendas o bohíos. Posteriormente, vale la pena notar que los aborígenes utilizan diversos elementos de la naturaleza para hacer diversos adornos y tocados. Por ejemplo, utilizan los dientes de los jabalíes o huesos de aves para realizar collares que son utilizados por toda la comunidad. En algunas ocasiones, en contextos rituales o mágicos, los Barí se pintan el cuerpo con una tinta negra sacada de una semilla de un árbol.

Por último, queremos terminar el documento recordando que las comunidades indígenas no son entidades ahistóricas. Con esto queremos hacer referencia a que los Barí se relacionan con miembros exógenos a la comunidad y que estos moldean y transforman las prácticas de la comunidad. El primero de estos grupos es el que hemos llamado agentes privados. Por estos, nos referimos tanto a los colonos “blancos” como a las grandes compañías. La relación con las colonos, se han venido adelantando de forma relativamente sistemática desde la década de 1960. Liderada en parte por la Violencia, durante segunda mitad del siglo XX ocurrió un fuerte proceso de expansión de las comunidades campesinas a los linderos de los nativos. Aunque se han logrado algunos puntos en común, se puede considerar que la relación se ha caracterizado por cierta conflictividad por los territorios. El otro gran agente privado son las compañías multinacionales con las cuales se ha una relación más tensa. El principal interés de las compañías ha sido la explotación de los recursos naturales del territorio principalmente hidrocarburos. El inicio de este conflicto se puede remontar al inicio del siglo XX. La región del Catatumbo tanto de Colombia como de Venezuela fue explorada geológicamente desde la primera década del Siglo XX y se descubrieron reservas de petróleo. Hacia 1905 el Gobierno de Colombia presidido por Rafael Reyes otorgó dos concesiones para la exploración y explotación de petróleos; la primera al General Virgilio Barco y la segunda a Roberto de Mares; ambas se conocieron desde entonces como concesión Barco y Concesión de Mares, respectivamente. La primera se asignó en la región del Catatumbo, en territorio de los Barí. A partir de este momento (y en particular en el periodo de la pos-guerra mundial) la comunidad ha visto enfrentado su autonomía territorial ya que las concesiones han delimitado su territorio. Junto a esto, ha ocurrido un proceso de daño ambiental por la explotación del “oro negro” que ha llevado a un gradual deterioro de los suelos (Ascocbari, Petróleo fases).

Por otro lado, consideramos que hay un segundo gran grupo de actores con los cuales se relacionan principalmente por el conflicto del narcotráfico. La zona del Catatumbo ha sufrido de incursiones de grupos paramilitares desde por lo menos la década de 1990. Estos grupos, han utilizado la coerción física para obligar a los miembros de la comunidad aborigen a trabajar en el cultivo de coca con el objetivo último de transformar la hoja en cocaína. Esta presencia, ha alterado la organización social ya que ha conllevado a que los indígenas tengan que dedicar su tiempo a otras actividades (Solicitud urgente, ONIC, 5 de Julio de 2013). Por otro lado, las estrategias drogas del Estado nacional ha llevado a la fumigación indiscriminada de los territorios de la comunidad Barí, lo cual ha llevado al deterioro y pérdida de la calidad de los suelos (Ramirez, L. &. Rincon, Y. 2011. Vídeo Cultura Motilon Bari).

Bibliografía

-Alcacer, Antonio de 1964 Los Bari, Cultura del pueblo Motilón. Bogotá: Ed. Prócer, s.f.

-Arias, Karen Johana 2014 Sociedad, pensamiento y conocimiento. Ocaña: Editorial de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia.

-ASOCBARI 2015 Pueblo Indígena Barí.Página Oficial de la Comunidad Barí http://www.asocbari.org/

-Beckerman, Stephen 1974 The Motilones Barí: Reactions to Land Pressure. Paper presented at the annual meeting of the American Anthropological Association, México.

-Beckerman, Stephen & Lizarralde, Roberto. 2013 The Ecology of the Barí: Rainforest en:Horticulturalists of Latin. Austin: University of Texas Press.

-Jaramillo, Orlando 1987 “Barí” en Introducción a la Colombia Amerindia. Se encuentra en linea en la página del banco de la repúblicahttp://www.banrepcultural.org/blaavirtual/antropologia/amerindi/bari.htm

-Ramirez, L. &. Rincon, Y. 2011. Video Cultura Motilon Bari https://www.youtube.com/watch?v=RSeLkYIt-PI

-Solicitud de acción urgente por vulneración de los Derechos Humanos del Pueblo Motilón Barí. 5 de julio, 2013. Publicado en la página oficial de la ONIC. Comunicado en la página oficial de la ONIChttp://cms.onic.org.co/2013/07/solicitud-de-accion-urgente-por-vulneracion-de-los-derechos-humanos-del-pueblo-motilon-bari/





Imagen del territorio Barí en el momento de la conquista de América




-Tomado de la página oficial de la comunidad Barí www.asocbari.org






Ramirez, L. &. Rincon, Y. 2011. Cultura Motilon Bari. Colombia.

El video, inicia hablando de la ubicación geográfica de la comunidad y la división del grupo. Se habla sobre la dimensión fisíca de esta geografía (sus recursos naturales y clima) al igual que la forma en que el espacio es apropiado y significado. Se continúa hablando de cómo desde finales de la década de 1980, ha existido una aparición de grupos al margen de la ley (principalmente paramilitares) en el territorio y cómo esto ha conllevado a la implantación de cultivos de cocaína. Por otro lado, habla de la actividad represiva del Estado a estos grupos (fumigación extensiva de cultivos) y operativos de captura, los cuales lamentablemente han sido contraproducentes en ocasiones ya que se ha herido a miembros de la comunidad.





Territorio Barí 















Los indígenas Barí se encuentran ubicados en ambos lados de la frontera entre Colombia y Venezuela, en la zona del Catatumbo (Norte de Santander). Son conocidos como “motilones”, ya que la palabra hace referencia al verbo castellano de motilar o cortar el cabello. Igualmente, se denominan Barí, que significa sujeto, persona o gente.

Estos indígenas son seminómadas, con tendencias a buscar asentamientos cercanos a los ríos, donde abunda la pesca, y son cazadores-recolectores. Los Barí están organizados en grupos donde hay varias familias y viven en ranchos comunales. Así mismo, poseen una lengua propia (Barí) de familia lingüística Chibcha y un sistema social, político y económico estructurado. Una de las características del grupo es la exaltación que realizan a su propia cultura y por tanto, el gran rechazo a lo extraño y no propio.

El estudio de esta comunidad indígena es de gran importancia por varias razones. En primer lugar, su resistencia histórica a los “blancos”. El pueblo Barí, ha mantenido hasta hace muy pocas décadas un importante grado de autonomía. Estudiar a esta comunidad, puede servir para dar luces a como ha sido el proceso de aculturación de una comunidad con un Estado que se piensa como multicultural. En segundo lugar, por su localización en la frontera colombo-venezolana esta comunidad, (que habita en ambos territorios) tiene una condición de ambivalencia frente a las dos naciones. Sería interesante analizar como es la relación entre las fronteras del grupo, con las que los Estados nacionales intentan imponer. Finalmente, este estudio puede ser relevante en una posible situación de post-conflicto. En las últimas décadas, grupos al margen de la ley se han establecido o utilizado el territorio Barí para cultivo de narcóticos, podría ser provechoso analizar cómo este grupo buscan la recuperación de su territorio.